Narracion de Arthur Gordon Pym
Narracion de Arthur Gordon Pym 6 de agosto.— En este dÃa tuvimos la bendición de una copiosa y continua lluvia que duró desde mediodÃa hasta la noche. Lamentamos amargamente la pérdida del cántaro y de la damajuana, pues, a pesar de nuestros escasos medios para recoger agua, hubiéramos podido llenar uno de los recipientes, si no los dos. De todos modos logramos calmar los horrores de la sed dejando que nuestras camisas se empaparan y retorciéndolas luego de modo que el delicioso lÃquido nos cayera en la boca. Pasamos el dÃa entero entregados a esta ocupación.