Los pensamientos son cosas
Los pensamientos son cosas El eminente investigador médico Harold G. Wolff, doctor en Medicina, después de varios años de estudio, resumió esta idea de un modo claro y preciso: “Hay muchas cosas más importantes que la comodida material, y aun algunas más importantes que la salud”. Las pruebas clínicas demostraron que unos esquemas mentales que se centren en la tensión, las emociones intensas, la ansiedad, el temor y otras actitudes físicamente depauperantes pueden tener un efecto devastador en el cuerpo.
Tomemos, por ejemplo, el caso de un hombre que se gana bien la vida, que está sometido a tal esfuerzo y tal tensión en el trabajo que desarrolla una úlcera. Se enfrenta a la posibilidad de cambiar de trabajo y perder en calidad material de vida, o seguir en su puesto y sacrificar su salud por un mejor salario. El doctor Wolff dice que
“cualquier hombre debería ser capaz de aprender cuál es el precio que está pagando por alcanzar sus objetivos y actuar de una manera determinada. Al escoger, puede ser que tenga que pagar por ello con el dolor y las enfermedades”.