Las dos emparedadas

Las dos emparedadas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Mi dueño —contestó la dama— para mí también es horrible, ¡pero qué quieres! mi padre tiene ahora un genio tan violento y tan susceptible, que he llegado a tenerle miedo; en España me dejaba tanta libertad, y aquí…

—¡Qué felices deben haber sido los que te amaban en España!

—Nunca amé allí a nadie como te amo a ti.

—¡Quién sabe!

—Ingrato, ¿eres capaz de dudarlo?

—Por supuesto.

—¿Por qué, mi bien?

—Mira, si tú me amaras tanto como dices, querrías estar siempre a mi lado.

—Y quiero, quiero, dueño mío.

—No se te conoce aún.

—¿Pero qué quieres que yo haga, mi vida?

—De ti depende que nos veamos más continuamente, con más libertad.

—¿Y cómo?

—Muy fácilmente, yo sé que esta casa tiene una puerta que da a la acequia.

—Es verdad.

—Por ahí podría entrar un amante a quien tú de veras quisieras de todo corazón.

—Alma mía, no se puede.

—Porque tú no quieres, ingrata.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker