Las dos emparedadas

Las dos emparedadas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Pedís a Dios por mí, doña Laura?

—Todas las mañanas y todas las noches.

—¿Y si muriera yo en esta noche?

—Lloraría por vos y rezaría por vuestra alma.

—¡Ah! señora, qué suprema felicidad, ¡ojalá y muriera yo hoy mismo!

—¿Y no sentiríais dejarme sola sobre la tierra, cuando sois mi único amigo, cuando sois mi hermano? —dijo con un acento de profunda ternura y de melancolía doña Laura.

—Señora, procuraré vivir por vos y para vos.

—Así os quiero, bueno y resignado.

La joven tendió su pálida mano a don Lope y él la llevó a sus labios con una especie de veneración.

Pocos momentos después se despidió y salió de la casa meditabundo.

—Es imposible que pueda yo amarla más —decía don Lope en la calle.

Y doña Laura pensaba en su aposento:

—Si yo fuera capaz de amar, le amaría…


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker