Las dos emparedadas
Las dos emparedadas Porque en aquel tiempo la distinción de las castas era una cosa muy importante.
Casi no se tenía idea de la igualdad, a pesar de lo mucho que se fingía seguir las doctrinas del Evangelio.
Los hombres eran clasificados para todo, como animales, por la raza, y estas clasificaciones eran verdaderamente ridículas.
Había españoles europeos; los nacidos en España. Éstos se llamaban gachupines.
Españoles americanos, esto es, los hijos de españoles. Éstos eran los criollos.
Indios, a quienes llamaban los españoles macuaches, cuatro orejas.
Y negros que o eran esclavos o libres y mansos o cimarrones, que eran los que vivían sin ley en los montes.
Éstas eran las razas consideradas como primitivas, y de aquí se formaban las castas. Decía una antigua clasificación:
Español con india sale mestizo.
Mestizo con española sale castizo.
Castizo con española sale español.
Español con negra sale mulato.
Mulato con española sale morisco.
Morisco con española sale salta-atrás.
Salta-atrás con india sale chino.