Las dos emparedadas
Las dos emparedadas Chino con mulata sale lobo.
Lobo con mulata sale jíbaro.
Jíbaro con india sale albarrazado.
Albarrazado con negra sale cambujo.
Cambujo con india sale sambaygo.
Sambaygo con mulata sale calpan-mulata.
Calpan-mulata con sambaygo sale tente-en-el-aire.
Tente-en-el-aire con mulata sale no-te-entiendo.
No-te-entiendo con india sale ahí-te-estás.
Tal era la multitud de razas y de castas que había en México, y que obligaba a los gobernantes, según el espíritu de aquellos tiempos, a dictar disposiciones diversas para cada una de ellas.
Por esto también se formaban los batallones por colores y por razas.
Todos los hombres de la ciudad de México estaban acuartelados como consecuencia de las circunstancias. Los que no querían prestar sus servicios se habían ocultado o salido fuera de la ciudad, y resultó que hubo un día en que no aparecieron en la calle más que mujeres.
Aquello era una cosa divertida y curiosa.
Mujeres despachaban en las tiendas, mujeres compraban y vendían en los mercados, mujeres cargaban y conducían muebles y objetos que tenían que transportarse de un punto a otro, mujeres remaban en las canoas, y se vieron algunas dirigiendo las mulas y bestias de carga o de tiro.