Las dos emparedadas

Las dos emparedadas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Don Lope —contestó doña Inés— agradezco y admito el ofrecimiento; he quedado sola en el mundo; quizá necesite de un apoyo y le buscaré siempre en vuestra merced.

—Será una dicha para mí que vuestra merced, señora, me ocupe.

Don Lope hizo aún algunos cumplimientos a doña Inés, y se retiró, casi arrepentido de haber abrigado sospechas contra una mujer tan hermosa, tan amable, tan discreta, y sobre todo, que en aquellos momentos era tan desgraciada.

Pero apenas salió don Lope a la calle, sus penas adormecidas por acontecimientos tan extraordinarios volvieron a oprimir su corazón; el recuerdo de doña Laura volvió a alzarse más vivo y no pensó sino en combatirle.

Antes que todo se dirigió a contar al virrey lo que había presenciado y a pedirle consejo para buscar a la dama.




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker