Las dos emparedadas
Las dos emparedadas —Vamos, ya veo claro. Doña Inés ha gustado más de Luis que de don Guillén; todas las mujeres somos caprichosas, pero las ricas y las nobles sobre todo… hace bien, para eso es rica y tiene dinero… yo harÃa lo mismo: lo que importa es avisar a don Guillén y largarme de aquÃ.