Las dos emparedadas

Las dos emparedadas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Como no había más datos que la simple denuncia, el fiscal del Santo Oficio nada pudo pedir contra ella; sin embargo, sus bienes han sido confiscados y puede no salir de las cárceles en mucho tiempo.

—Quisiera alcanzar un favor de vuestra merced.

—Si está en mi mano.

—Creo que sí.

—Desearía comprar la casa en que vivía doña Inés.

—¿Y qué ganaría con eso vuestra merced? Es una casa vieja, ruinosa y triste.

—La conozco, pero tiene para mí recuerdos que desearía conservar.

—Comprendo, comprendo.

—¿Cree vuestra merced que se podrá conseguir?

—Fácilmente respondo de ello, y téngala ya por suya vuestra merced.

—Lo agradezco en el alma, ¿y cree vuestra merced que tardará mucho tiempo en salir de las cárceles doña Inés?

—Un año, poco menos.

—Cuando sea puesta en libertad, ¿me avisará vuestra merced?

—También delo por hecho vuestra merced.

—En cuanto al marqués de San Vicente, ¿qué se dice?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker