Ensayo sobre el origen de las lenguas
Ensayo sobre el origen de las lenguas Sé que la agricultura en grande ya se encuentra desde los tiempos de los patriarcas. La vecindad de Egipto debió haberla llevado a Palestina en épocas muy tempranas. El libro de Job, acaso el más antiguo de todos los libros existentes, habla ya del cultivo de los campos; cuenta quinientos pares de bueyes entre las riquezas de Job: la palabra pares muestra a esos bueyes acoplados para el trabajo. Dice positivamente que esos bueyes labraban cuando los sabeos los robaron y se imagina qué extensión de tierra debían labrar quinientos pares de bueyes.
Aunque todo esto es verdad, no confundamos las épocas. La época patriarcal que conocemos se encuentra muy lejos de la primera edad. La Escritura cuenta diez generaciones de una época a la otra en aquellos tiempos en que los hombres vivían mucho. ¿Qué hicieron durante esas diez generaciones? No sabemos. Como vivían desperdigados y prácticamente sin sociedad, apenas hablaban: ¿cómo podían escribir? y, en la uniformidad de su vida aislada, ¿qué acontecimientos hubieran podido transmitirnos?