Ensayo sobre el origen de las lenguas
Ensayo sobre el origen de las lenguas Era preciso vivir en aquel estado de embrutecimiento. Los más activos, los más robustos, quienes iban siempre adelante sólo podÃan vivir de los frutos y de la caza: en consecuencia, se volvieron cazadores, violentos, sanguinarios; luego, con el tiempo, guerreros, conquistadores, usurpadores. La historia ha mancillado sus monumentos con los crÃmenes de los primeros reyes; las guerras y las conquistas sólo son cacerÃas de hombres. Luego de haberlos conquistado, sólo les faltaba devorarlos: y eso fue lo que sus sucesores aprendieron a hacer.
Menos activo y más sereno, el mayor número se detuvo tan pronto como pudo, reunió el ganado, lo abasteció, lo hizo dócil a la voz del hombre, para nutrirse de él; aprendió a guardarlo, a multiplicarlo: y asà comenzó la vida pastoral.