Ensayo sobre el origen de las lenguas
Ensayo sobre el origen de las lenguas A la división precedente se asocian los tres estados del hombre considerado en relación con la sociedad. El salvaje es cazador, el bárbaro es pastor, el hombre civilizado es labrador.
Sea que se busque el origen de las artes, sea que se observen las primeras costumbres, se ve cómo se relaciona todo en su principio con los medios de proveerse para la subsistencia; y por lo que hace a esos medios que reúnen a los hombres, están determinados por el clima y por la naturaleza del suelo. En consecuencia también hay que explicar por las mismas causas la diversidad de las lenguas y la oposición de sus caracteres.
Los climas suaves y los países feraces y fértiles fueron los primeros en ser poblados y los últimos donde se formaron las naciones porque ahí los hombres podían prescindir más fácilmente unos de otros, y porque las necesidades que hacen nacer la sociedad se hicieron sentir ahí más tardíamente.
Imaginad una primavera perpetua sobre la Tierra; imaginad agua, ganado, pastos por doquier; imaginad que los hombres saliendo de las manos de la naturaleza se dispersan de una vez entre todo eso; no se ocurre cómo habrían renunciado a su libertad primitiva y abandonado la vida aislada y pastoral, tan de acuerdo con su natural indolencia[4], para imponerse sin necesidad la esclavitud, los trabajos, las miserias inseparables del estado social.