Ensayo sobre el origen de las lenguas
Ensayo sobre el origen de las lenguas ¡Cuántos países áridos sólo son habitables por las bifurcaciones y por los canales que los hombres han sacado de los ríos! Prácticamente toda Persia subsiste gracias a este artificio. China es un hervidero de gente por el auxilio de sus numerosos canales; sin ellos, los Países Bajos se verían inundados por los ríos, igual que lo serían por el mar sin sus diques. Egipto, el país más fértil de la Tierra, sólo es habitable por el trabajo humano; en las grandes planicies desprovistas de ríos y cuyo suelo carece de la pendiente necesaria, no se cuenta con otro recurso que los pozos. Si en consecuencia los primeros pueblos que menciona la historia no vivían en las tierras feraces o sobre las fáciles riberas, no es porque los climas benévolos estuviesen desiertos sino porque sus numerosos habitantes, al poder prescindir unos de otros, vivieron mucho tiempo aislados en sus familias y sin comunicación; pero en los lugares áridos donde sólo se podía tener agua mediante pozos, fue necesario reunirse para cavarlos, o al menos ponerse de acuerdo para su uso. Ése debió ser el origen de las sociedades y de las lenguas en los países cálidos.