Ensayo sobre el origen de las lenguas
Ensayo sobre el origen de las lenguas Leí que hace mucho, en América, los indios, al ver el efecto sorprendente de las armas de fuego, recogían del suelo las balas del mosquete; luego, arrojándolas con la mano y haciendo el mayor ruido posible con la boca, se encontraban absolutamente sorprendidos de no haber matado a nadie. Nuestros oradores, nuestros músicos, nuestros sabios se parecen a esos indios. El prodigio no está en que no hagamos con nuestra música lo mismo que los griegos hacían con la suya; al contrario, sería prodigioso que se produjeran los mismos efectos con instrumentos tan diferentes.