Ensayo sobre el origen de las lenguas
Ensayo sobre el origen de las lenguas En los otros sentidos, y hasta en el más tosco de ellos, es dable observar las mismas diferencias. Cuando un hombre, con la mano y el ojo fijos en el mismo objeto, lo cree sucesivamente animado e inanimado, aunque los sentidos se vean impresionados del mismo modo, ¡qué cambio de impresión! La redondez, la blancura, la firmeza, el calor dulce, la resistencia elástica, la dilatación sucesiva no le dan más que un tacto suave e insÃpido si no cree sentir un corazón lleno de vida palpitar y latir bajo todo eso.
Sólo conozco un sentido a cuyas afecciones no se mezcla nada de moral: el gusto. Por eso la gula es siempre el vicio dominante entre quienes no sienten nada.