Cuentos de humor negro

Cuentos de humor negro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

A Mortimer lo veía muy poco. La granja, los bosques y los arroyos donde pescaba truchas parecían tragárselo desde la madrugada hasta el ocaso. En una ocasión, siguiendo el rumbo que le había visto tomar esa mañana, Sylvia llegó a un claro en un nogueral, cerrado más allá por unos tejos inmensos, en cuyo centro se levantaba un pedestal de piedra coronado por una estatuilla de bronce de Pan joven. Era una pieza de bella factura, pero lo que atrajo principalmente su atención fue el hecho de que le habían puesto a los pies la ofrenda de un racimo de uvas recién cortado. Las uvas no abundaban en la granja, así que Sylvia arrebató con rabia el racimo del pedestal. Un desdeñoso enfado dominó sus pensamientos mientras se paseaba sin darse prisa hacia la casa, pero más adelante dio paso a una aguda sensación de algo muy parecido al miedo: a través de unos tupidos matorrales, la cara ceñuda de un muchacho, tostada y bella, la miraba con ojos indeciblemente malos. El sendero era poco frecuentado (si a eso vamos, todos los senderos alrededor de Yessney eran poco frecuentados), y ella echó a andar a toda prisa, sin detenerse a escrutar más de cerca aquella repentina aparición. Sólo cuando hubo llegado a la casa descubrió que en la huida había dejado caer el racimo de uvas.




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker