El León de Damasco

El León de Damasco

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

En efecto: a galope tendido llegaba desde el campamento turco un guerrero que portaba una bandera blanca en la lanza; pero no se trataba de un caballero cualquiera, y menos aún de un soldado, sino que era un jut-basci, es decir, un coronel.

—Aguardémosle, Muley. De todas maneras no perderás nada por esperar, ya que estoy decidido a batirme aunque se inicie de nuevo el cañoneo: un capitán de armas que no acepta un desafío queda deshonrado para toda su vida.

—Espero.

El coronel, hombre apuesto y de altivo aspecto, con imponentes bigotes y vestido de seda verde recamada en oro, se acercó a los dos campeones y en firme tono de voz, dijo:

—La tregua está aceptada. Las leyes del Honor y de la Caballería son también sagradas entre nosotros.

—Ya lo comprobé ayer. Tal vez por eso escondisteis aquella treintena de hombres en el reducto.

—Nosotros, no. Eso sería cosa del Gran Almirante con el fin de salvar a su sobrina… No obstante, está mal hecho. ¿Deseáis batiros? Yo seré testigo, con los venecianos que os contemplan desde el bastión.

—¡Un turco contra un turco! ¡Así estaba escrito!

—¡A un lado! —le gritó Muley.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker