La capitana del Yucatan

La capitana del Yucatan

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Un capitán bastante cortés, en efecto —dijo Córdoba—. No he encontrado nunca un caballero tan perfecto, aunque a primera vista no lo parezca.

—Señora marquesa, es excelente este café, a fe mía. Espero beber otra taza mañana al amanecer, antes de la partida.

—¿Cuándo partimos, pues, señores? —preguntó doña Dolores.

—A la salida del sol.

—¿Con el capitán Carrill?

—Y los cuatro marineros de vuestro «Yucatán». Hemos encontrado ya una cómoda chalupa.

—¿E iremos a encontrar al capitán Pardo?

—Sí, marquesa, y… ¡Vaya…!

—¿Qué tenéis? —preguntó Guaymo, viendo al teniente alzarse bruscamente y dirigirse hacia la ventana.

—Me ha parecido ver brillar un relámpago sobre el mar.

—¿Un cohete, acaso?

El cabecilla de los insurrectos se había incorporado para acercarse a la ventana, pero al mismo tiempo se habían levantado también los dos marineros. Éstos intercambia ron una mirada y luego repentinamente, mientras Córdoba cerraba rápidamente la puerta, se arrojaron sobre Guaymo echándolo a tierra de dos puñetazos tremendos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker