La capitana del Yucatan

La capitana del Yucatan

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Un suspiro de satisfacción salió de todos los pechos, ya que ahora tenían la convicción de atravesar felizmente el estrecho y encontrarse pronto frente al cabo San Antonio.

Ya la marquesa se congratulaba y estaba a punto de dar la orden de preparar la comida, cuando Córdoba, que había subido al palo mayor, lanzó, como una ducha helada, estas breves palabras que debían tener un significado desastroso:

—¡Crucero a la vista!

Oyendo estas palabras, una rápida palidez había descolorido las mejillas de la marquesa, pero con la misma rapidez desapareció, mientras una viva inquietud invadía a la tripulación.

La imprevista aparición de aquel barco, cuando ya todos lo creían alejado y estaban casi seguros de alcanzar Cuba sin otros encuentros, no podía ciertamente producir buena impresión, incluso entre personas decididas y que habían hecho don de su vida a la patria, tanto más porque en aquel momento el yate se encontraba completamente privado de sus medios de defensa.

La marquesa, sin embargo, había recuperado rápidamente su extraordinaria sangre fría y su audacia.

—¡Ah! ¿Es así? —dijo ella—. Está bien, nos encontrarán preparados.

Después preguntó a Córdoba:

—¿Es el crucero de ayer tarde?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker