La Ciudad de Dios
La Ciudad de Dios Así que si aquella ciudad significa la Iglesia de los gentiles figurada proféticamente, es decir, destruida por la penitencia, de suerte que no fuera ya lo que había sido, como esto fue hecho por Cristo en la Iglesia de los gentiles, figurada por Nínive, es el mismo Cristo el significado por los cuarenta o por los tres días; es a saber: por los cuarenta, porque pasó cuarenta días con sus discípulos después de la resurrección, y luego subió al cielo; y por los tres días, porque fue al tercer día cuando resucitó. Como si al lector, preocupado casi únicamente por la verdad histórica de los acontecimientos, le despertaran del sueño los setenta intérpretes y los mismos profetas para penetrar la profundidad de la profecía y, en cierto modo, le dijeran: «Busca en los cuarenta días al mismo que puedes encontrar en el triduo: aquello lo verás en su ascensión, esto en su resurrección». Por ello muy bien pudo estar significado Cristo en uno y otro número, el uno expresado por el profeta Jonás, el otro por la profecía de los setenta intérpretes, y, ambos inspirados por el mismo Espíritu.