Facundo
Facundo Cuatro dÃas después la parroquia de San Francisco anuncia su intención de celebrar una misa y Tedéum en acción de gracias al Todopoderoso, etc., etc., invitando al vecindario a solemnizar con su presencia el acto. Las calles circunvecinas están empavesadas, alfombradas, tapizadas, decoradas. Es aquello un bazar oriental en que se ostentan tejidos de damasco, púrpura, oro y pedrerÃas en decoraciones caprichosas. El pueblo llena las calles, los jóvenes acuden a la novedad, las señoras hacen de la parroquia su paseo de la tarde. El Tedéum se posterga de un dÃa a otro, y la agitación de la ciudad, el ir y venir, la excitación, la interrupción de todo trabajo dura cuatro, cinco dÃas consecutivos. La Gaceta repite los más mÃnimos detalles de la espléndida función.