El anticuario
El anticuario —Tenues secessit in auras —citó Oldbuck—, verdaderamente, señor, mansit odor[99]… Sin embargo, el documento estaba en el cajón de aquel armario olvidado, asà como otros muchos viejos y curiosos papeles, ahora bien etiquetados y ordenados, que parecen haber sido de mi antepasado, el primer dueño de Monkbarns. La escritura, hallada de forma tan curiosa, era la carta original de construcción de la abadÃa, de las tierras y demás posesiones de Trotcosey, que incluÃan Monkbarns y otras fincas otorgadas por favor real al primer conde de Glengibber, un favorito de Jacobo VI. Está suscrito por el rey en Westminster el dÃa 17 de enero de 1612 o 1613. No vale la pena repetir los nombres de los testigos.
—Quisiera… —dijo Lovel con creciente curiosidad—. Quisiera saber su opinión sobre el modo en que el documento fue hallado.