El anticuario

El anticuario

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Alto, Monkbarns, no se ponga así con el muchacho —dijo el mendigo—, piense que el carnicero se juega su animal y la madre a su hijo, y estoy seguro de que diez chelines y seis peniques no son para tanto. No se puso así cuando Johnie Howie…

Lovel, que estaba sentado en el supuesto prætorium, echó un vistazo a la carta y puso fin a la discusión pagando lo que Davie pedía. Después se volvió hacia el señor Oldbuck con una mirada inquieta y se excusó por no volver con él aquella tarde a Monkbarns.

—Debo ir de inmediato a Fairport y quizá tenga que marcharme de allí sin dilación. No olvidaré su amabilidad, señor Oldbuck.

—Espero que no se trate de malas noticias —dijo el anticuario.

—Es difícil de explicar —contestó su amigo—. ¡Hasta pronto! Para bien o para mal, no olvidaré sus atenciones.

—No, no, espere un momento. Si… si… —haciendo un esfuerzo, continuó—. Si hay algún inconveniente pecuniario, tengo cincuenta, incluso cien guineas a su disposición hasta el domingo de Pentecostés. O cuando las necesite.

—Se lo agradezco mucho, señor Oldbuck, pero tengo bastante. Disculpe, no puedo seguir hablando ahora. Le escribiré o le veré antes de abandonar Fairport, si es que me veo obligado a hacerlo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker