El anticuario
El anticuario Hablan de asientos, donde los sacerdotes, entre tenues velas,
exhalaban la cálida oración, o entonaban el himno de medianoche
en escenas como las que retiraban las desvanecidas almas;
la Venganza y la Ira expiraban en estas celdas:
aliviado por la Piedad, el Remordimiento perdió la mitad de sus temores,
y el suavizado Orgullo dejó caer lágrimas de penitencia.
GEORGE CRABBE, The Borough