El anticuario
El anticuario Aquí se reiniciaron los saludos: las jóvenes damas se estrecharon las manos; y Oldbuck, como pez en el agua, se adelantó como guía y cicerone a la cabeza de la comitiva, que se disponía a seguir a pie hasta el objeto de su curiosidad. Se aseguró de retener a Lovel a su lado, como mejor oyente del grupo, y ocasionalmente lanzaba una palabra de explicación e instrucción a la señorita Wardour y a Mary MacIntyre, que iban inmediatamente después. Al baronet y al pastor más bien los evitaba, pues era consciente de que ambos creían entender de tales asuntos tanto o más que él; en cuanto a Dousterswivel, además de ser a sus ojos un charlatán, estaba tan relacionado con la noticia de la pérdida de sus acciones en la compañía minera que no podía soportar verlo siquiera. Estos dos últimos satélites giraban en torno a la órbita de sir Arthur, quien, al ser además la persona más importante de los presentes, ejercía sobre ellos una atracción natural.