El anticuario
El anticuario Probablemente Lovel esperaba que su compañero de viaje le invitara a cenar nada más llegar, pero, consciente de que no tenía listos los preparativos necesarios para recibir invitados, y quizá por otras razones, Oldbuck no le dedicó tal atención. Solo le pidió que volvieran a verse lo antes posible, por la mañana, y le recomendó recurrir a una viuda que tenía habitaciones para alquilar y a una persona que tenía un comedor decente; por su lado, avisó a ambos de que no estaba dispuesto a ser garante de las facturas que pudiera contraer el viajero a lo largo de su estancia en Fairport. Pero probablemente los modales y el aspecto del joven caballero, por no hablar de un baúl bien provisto que no tardó en llegar por barco hasta su dirección de Fairport, dijeron más en su favor que las limitadas recomendaciones de su compañero de viaje.