El anticuario
El anticuario —¿Qué hace aquà este viejo, que no se va ahora que ha cogido la carne y el dinero?
—Francis Macraw —respondió Edie Ochiltree—, ¿no recuerdas Fontenoy[218], y el «no se separen, frente y retaguardia»?
—¡Oh! ¡Oh! —gritó Francis, con un auténtico bramido del norte al reconocerlo—. ¡Solo mi viejo compañero de avanzadilla puede decir eso, Edie Ochiltree! Pero siento verte en tan pobre estado, amigo.
—No tan malo como crees, Francis. Pero no me siento inclinado a irme de aquà sin una charla contigo, y no sé cuándo volveré a verte, pues los tuyos no reciben muy bien a los protestantes, y por eso no habÃa venido nunca.
—¡Bah! —dijo Francis—. No se hable más, y ven conmigo, te daré algo mejor que ese hueso de ternera, amigo.