El anticuario
El anticuario El anillo, este anillo de poderes necrománticos, ha despertado fantasmas de placer para mi horror, ha conjurado el sentido del honor y el amor en tales formas, que de pensarlo me horrorizo.
The Fatal Marriage[220]
En la casa Glenallan se observaban las antiguas tradiciones de duelo, a pesar de la terquedad con la que se decía que los miembros de la familia negaban a los muertos el acostumbrado tributo de los lamentos. Es de notar que, cuando la condesa recibió la carta fatal que anunciaba la muerte de su segundo hijo, que, según se creía, era su favorito, su mano no tembló ni pestañeó más que si hubiera estado leyendo alguna carta referente a un asunto cotidiano. Solo Dios sabe si la contención del dolor maternal que ordenaba su orgullo ayudó a precipitar de algún modo su propia muerte. Era creencia general que su ataque de apoplejía, que tan poco después terminaría con su existencia, fue la venganza de la ultrajada naturaleza por el dominio al que había sometido sus sentimientos. Pero pese a que lady Glenallan refrenara los usuales signos externos de tristeza, había revestido muchos de los aposentos, entre otros el suyo propio y el del conde, con los atavíos del dolor.
