El anticuario
El anticuario El infortunio de Steenie y la detención de Edie pusieron fin a las diversiones; los reflexivos habitantes empezaron a especular sobre las vicisitudes de los asuntos humanos, los cuales, repentinamente, habían llevado a uno de sus camaradas a la tumba, y habían puesto al maestro de los festejos en peligro de ser ahorcado. El carácter de Dousterswivel era de sobra conocido —lo que en este caso equivale a decir que era de sobra detestado—, y eran muchos los que consideraban probable que su acusación fuese malintencionada. Pero todos estaban de acuerdo en que, si Edie Ochiltree estaba destinado en cualquier caso a sufrir en esta ocasión, era una lástima que no hubiese matado a Dousterswivel en el acto y haber merecido, así, su porvenir.