El anticuario
El anticuario »Ya que pruinis, aunque suele interpretarse como “helada blanca”, algo a lo que estamos sometidos en esta costa nororiental, también es el nombre de una localidad, la de Prunes. Castra pruinis posita haría por tanto referencia al Campamento de Kinprunes. Pero yo lo descarto, ya que ciertos caballeros podrían aprovecharlo para datar mi castro en la época de Teodosio, enviado a Britania por Valentiniano alrededor del año 367. No, querido amigo, yo apelo a los ojos de la gente. ¿No está aquí la puerta decumana? Y, si no fuera por los destrozos del horrible arado, como dice un sabio amigo mío, allí estaría la puerta pretoriana… A mano izquierda puede ver unos pequeños vestigios de la porta sinistra, y a la derecha un lado de la porta dextra está casi entero. Venga, coloquémonos en este túmulo, que muestra los cimientos de edificios en ruinas, el punto central, sin duda el prætorium[40] del campamento. Desde este sitio, que se percibe con dificultad y solo destaca por su ligera altura y por la hierba, que aquí es más verde que en el resto de la fortificación, podemos suponer que Agrícola observó el inmenso ejército de caledonios ocupando la ladera de la colina que hay justo enfrente. La infantería estaría dispuesta de forma escalonada, ya que la forma del terreno ofrecía a su posición enorme ventaja; ocupando los niveles más bajos estarían la caballería y los covinarii, es decir, los conductores de carros, muy diferentes de la gente de moda que recorre Bond Street en carros de cuatro caballos: