El anticuario
El anticuario —Bien, bien, valiente hijo de PrÃamo —dijo el anticuario—, déjate guiar por tus amigos y no te preocupes por lo que pueda ocurrir. Ven conmigo y aprenderás cosas que tal vez te sean de utilidad si alguna vez compareces ante un tribunal militar.
—He estado en muchos tribunales militares, señor —respondió el capitán MacIntyre—. Por cierto, aquà tiene un nuevo bastón.
—MuchÃsimas gracias, muchÃsimas gracias.
—Se lo compré al cachiporrero —añadió MacIntyre—; estaba con el ejército bengalà y se encontró con nuestro regimiento de camino al mar Rojo. El bastón fue cortado en las riberas del Indo, se lo aseguro.
—Es de madera de rota excelente. Te doy mi palabra, y sin duda puede reemplazar al que se llevó la fo… ¡Uy! ¿Qué es lo que iba a decir?