El anticuario

El anticuario

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Debo decir que Lovel eligió al mejor confidente —dijo Oldbuck—, aunque me extraña en cierto modo.

—Puedo decirle, Monkbarns —respondió el mendigo—, que no hay nadie mejor que yo en este país a quien confiar una cuestión de dinero, pues ni lo quiero, ni lo deseo, ni sabría cómo utilizarlo si lo tuviese. Pero el muchacho tampoco tenía muchas opciones, pues pensaba abandonar el país para siempre (espero que haya cambiado de opinión). Se nos había echado la noche encima cuando nos enteramos por casualidad de los infortunios de sir Arthur, pero Lovel tenía que estar a bordo antes del amanecer. Entonces, cinco noches después, el bergantín hizo parada en la bahía, así que quedamos en el barco y enterramos el tesoro donde lo encontró.

—Una proeza muy romántica, aunque imprudente —dijo Oldbuck—. ¿Por qué no confió Lovel en mí, o en cualquier otro amigo?

—La sangre del hijo de su hermana —explicó Edie— estaba aún fresca en las manos de Lovel; incluso era posible que el capitán hubiese muerto. No tenía tiempo que perder y a usted, menos que a nadie, se atrevía a pedir ayuda.

—Tiene razón. Pero ¿y si Dousterswivel hubiese llegado antes que usted?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker