El Monasterio

El Monasterio

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Por grande que fuera el respeto del padre Eustaquio al sacramento de la Penitencia, tuvo tentaciones de sonreírse al oír al padre Bonifacio detallar la línea de conducta que se proponía seguir para continuar disfrutando de los conocimientos y de la experiencia del subprior y atribuirse el mérito; pero su conciencia le susurró que el abad tenía razón.

—He debido pensar —decía— menos en el individuo y más en el cargo que desempeña, cubrir con mi manto la desnudez de mi padre espiritual, procurar hacerlo respetable ante nuestros hermanos, con el fin de serles útil. El abad no puede sufrir ninguna humillación sin que la comunidad sea humillada.

Reconoció, por consiguiente, la justicia de lo que el abad acababa de decir, y prometió darle su opinión cuando este se la pidiera, y, mostrándose agradecido por haber apartado de él todo motivo de orgullo y vanidad, le rogó que le impusiera la penitencia que juzgara conveniente, sin omitir que se había impuesto él mismo la de ayunar todo aquel día.




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker