El Monasterio

El Monasterio

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Joven aldeano —le dijo—: la Fortuna ha vencido a la Ciencia, y la Audacia ha vencido a la Condescendencia, como el gavilán vence a vedes al halcón. Apresuraos a huir. Salvaos. Tomad mi bolsa del bolsillo de mi casaca de seda encamada, os la doy; es merecedora de ser aceptada por un rústico escocés. Enviad mis baúles al monasterio de Santa María. Lego mi casaca de terciopelo azul y bordado con las calzas iguales a… ¡Oh! ¡La salvación de mi alma!

El dolor le impidió seguir hablando, y Alberto, intentando infundirle esperanzas, a las que él mismo no se atrevía a entregarse, le dijo:

—Animaos, pues podéis sanar. ¡Oh! ¡Si hubiéramos traído un cirujano!

—Todos los cirujanos del mundo, mi generosa Audacia, no podrían salvarme la vida que me abandona. Dad recuerdos de mi parte a la ninfa rústica llamada Discreción. Extendedme bien sobre el césped, mi Audacia, vos que habéis nacido para extinguir la luz más brillante de la dichosa corte de Inglaterra. ¡Oh santos y ángeles! ¡Damas y caballeros! ¡Danzas y teatros! ¡Joyas y bordados! ¡Amor, honor y belleza! …


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker