El Monasterio
El Monasterio Pasadlo bien, mi querido capitán; presentad mis respetos al cura, al alcalde, al maestro de escuela, y a todos los respetables miembros del club de Kennaquhair, a quienes, a pesar de no haber visto nunca, creo conocerlos mejor que nadie. Pronto os presentaré a mi alegre amigo mister Juan Ballantyne, que se encuentra aún muy animado a causa de la querella que ha sostenido recientemente con uno de sus colegas[4]. ¡Que se tranquilicen! Los que venden libros y quienes los escriben, son igualmente irritables.
Pasadlo bien, capitán.