El Monasterio
El Monasterio —Con cualquier pretexto y hasta sin pretexto alguno.
—Entonces, voy a escribirle diciéndole que si une sus fuerzas a las nuestras para rechazar la invasión proyectada por Fóster, le confiaré el mando de nuestras tropas, y obtendrá de la abadÃa lo que desea. ¡Ah! ¿Me habéis dicho que os encargarÃais de encontrar a sir Piercie Shafton?
—Es cierto; y lo traeré a vuestra reverencia de grado o por fuerza, como mejor os convenga.
—No es necesario hacer uso de la fuerza. ¿Cuánto tiempo necesitáis para encontrarlo?
—Treinta horas si no se encuentra más allá del Lothian. Si os conviene, partiré inmediatamente, y lo perseguiré lo mismo que un buen perro rastrea un gamo.
—Entonces, traedlo, y nos prestaréis un servicio que sabremos recompensar.
—Doy las gracias a vuestra reverencia y confÃo en su palabra. Los que no conocemos más que la lanza y la espada llevamos mala vida; pero vuestra reverencia sabe que es necesario vivir, y que no se puede vivir sin… merodear.
—¡Silencio! ¡Basta! Ocuparos de vuestro mensaje. Os daré una carta para sir Piercie.