El Monasterio

El Monasterio

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Julián mandaba gran número de hombres decididos; y poseía bastante fuerza para ayudar a un amigo que lo necesitara, por lo que estaba seguro de encontrar protectores entre los poderosos. Así es que, por grande que fuera el derecho que tuviese la niña María a la herencia paterna, su madre viose en la precisión de tolerar, al menos, durante algún tiempo, la usurpación de su tío.

Su paciencia y su resignación, impulsaron a Julián, avergonzado de que su cuñada y su sobrina no tuvieran más medios de vida que los que la caridad y la benevolencia de la viuda de un vasallo de la iglesia le proporcionaban, a enviarle un numeroso rebaño de animales de todas clases, probablemente robados a algún ganadero de las fronteras de Inglaterra, y no pocas ropas blancas, telas, muebles y alguna cantidad en metálico. Su manera de vivir le proporcionaba más mercancías que dinero contante, por lo que pagaba con más frecuencia en especies que en metálico.

Las dos viudas habían simpatizado mutuamente y decidieron no separarse. Lady Avenel desistió, por lo tanto, de buscar residencia más segura y tranquila que la torre de Glendearg, a cuyos gastos generales podía ya contribuir; y a Elspeth le encantaba tener en su casa a una dama de tan elevada alcurnia, por lo que trataba a la viuda de Gualterio con respeto mucho mayor de lo que esta hubiera deseado.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker