Ivanhoe
Ivanhoe Cuarto: El segundo dÃa tendrÃa lugar un torneo general al que podÃan concurrir todos los caballeros presentes deseosos de ganar fama y honra. SerÃan divididos en dos bandos, formados por el mismo número de combatientes, y se enfrentarÃan varonilmente hasta que el prÃncipe Juan juzgara oportuno señalar el final de la pelea. Entonces, la que ostentara por elección el tÃtulo de reina del amor y de la belleza, coronarÃa al caballero designado como vencedor con una corona de láminas de oro en forma de hojas de laurel. Con la ceremonia del segundo dÃa finalizaban los juegos caballerescos. Sin embargo, al dÃa siguiente, tendrÃan lugar pruebas de arco. Se alancearÃan toros y se llevarÃan a cabo otros juegos populares para regocijo del pueblo (de este modo el prÃncipe Juan intentaba ganarse el favor de las clases bajas, arruinadas por sus constantes desplantes y los continuos atropellos).
La palestra, ahora, lucÃa todo su esplendor. Las gradas en suave declive rebosaban de todo lo que podÃa ser considerado noble, importante, rico y hermoso en la Inglaterra septentrional y meridional. El contraste de los atavÃos de las clases altas ofrecÃa un espectáculo tan alegre como variado, mientras que la parte inferior y más baja, llena de burgueses y traficantes, daba un tono más oscuro al conjunto debido al color pardo de las ropas que éstos vestÃan.