Ivanhoe
Ivanhoe Un segundo y tercer grupo de caballeros entraron en liza, y aunque corrieron suertes diversas, la ventaja estuvo de parte de los mantenedores. Ninguno fue desmontado ni se desvió en su carrera…, desgracia que cayó sobre uno o dos de sus antagonistas en cada choque. El coraje de los que se les oponían pareció disminuir sensiblemente ante sus continuos éxitos. Sólo tres caballeros se presentaron en el cuarto encuentro y pasando por alto los escudos de Bois-Guilbert y de Front-de-Boeuf, se contentaron con tocar a los tres restantes caballeros, que por el motivo que fuese no habían demostrado tanta fuerza ni destreza. Esta política de selección no alteró el resultado y los mantenedores salieron de nuevo vencedores: uno de los antagonistas fue desmontado y los otros dos fallaron en el attaint, es decir, en el paso de armas consistente en dirigir la lanza en línea recta, con fuerza y firmeza, contra el yelmo o el escudo del contrario de suerte que o se rompe el arma o se consigue desmontar al caballero.