Ivanhoe
Ivanhoe —Lo haré mañana cuando se luche en mêlée —contestó Athelstane—. No vale la pena que hoy tome las armas.
Dos cosas disgustaron a Cedric en esta respuesta. Figuraba en ella la palabra normanda mêlée para expresar la lucha en grupo, y evidenciaba cierta indiferencia por el honor del paÃs; pero aquella frase la habÃa pronunciado Athelstane, por el que sentÃa profundo respeto. Además, no tuvo tiempo de hacer ninguna observación, porque Wamba intervino diciendo:
—Es más meritorio, aunque no mucho más fácil, ser el mejor entre cien que no serlo ante uno solo.
Athelstane acogió la observación como si fuera un cumplido, pero Cedric, que entendió mejor el significado de la indirecta del bufón, le dirigió una mirada severa y amenazadora. Wamba tuvo suerte de que el lugar y la ocasión en que se encontraban, dada su condición y oficio, le ahorraran de recibir muestras más sensibles de enfado por parte de su amo. La pausa del torneo todavÃa continuaba; sólo fue interrumpida por los gritos de los heraldos que exclamaban:
—¡Amor a las damas, lanzas hechas astillas! ¡Adelante, gallardos caballeros, ojos bellÃsimos contemplan vuestras proezas!