Ivanhoe
Ivanhoe Con un hábil gesto arrebató del cuello de Gurth la gran bolsa de cuero que contenÃa, junto al resto de cequÃes, la bolsa con que Rebeca le habÃa obsequiado. Entonces continuó su interrogatorio:
—¿Quién has dicho que era tu amo?
—El Caballero Desheredado —contestó Gurth.
—¿Aquél cuya excelente lanza le hizo ganar el torneo? ¿Cómo se llama y de qué familia procede?
—Desea ocultar ambas cosas y acerca de ello no me sacaréis una palabra.
—¿Cuál es tu nombre y linaje?
—Declararlos serÃa tanto como revelar los de mi amo.
—Eres astuto —dijo el ladrón—, pero incauto a la vez. ¿De dónde procede tanto dinero para tu señor? ¿Se trata de una herencia o por qué medio ha conseguido reunirlo?
—Lo consiguió con su eficaz lanza —contestó Gurth—. Estas bolsas contienen el rescate de buenas cabalgaduras y hermosas armaduras.
—¿Cuántos cequÃes contienen? —preguntó el ladrón.
—Doscientos cequÃes.