Ivanhoe
Ivanhoe El aspecto del calabozo bastaba para asustar a un corazón más firme que el de Isaac, quien en la proximidad del peligro parecÃa menos afectado que cuando lo presumÃa más remoto y contingente. Los amantes de la caza afirman que la liebre siente más temor mientras es perseguida que cuando es apresada por las mandÃbulas de los lebreles. Por eso quizá los judÃos, debido a sus constantes temores, estén mentalmente condicionados para enfrentarse a cualquier intento que los tiranos quieran ejercer sobre ellos. De ahà que ninguna agresión, cuando tenÃa lugar, jamás fuera acompañada de la sorpresa, que es el factor más difÃcil de dominar. Tampoco era la primera ocasión en que Isaac tuvo que enfrentarse al peligro. Contaba ya con experiencia, y además le animaba una cierta esperanza de ser liberado y dejar de ser presa de sus perseguidores. Sobre todo, en él habÃa la inflexible obstinación de su raza y la firme resolución con que los Israelitas saben capear los peores contratiempos que el poder y la violencia pueden infligirles.