Ivanhoe
Ivanhoe —PreferirÃa contestar a punta de espada y no con la flaqueza de la pluma —dijo Bois-Guilbert—. Pero sea como queráis…
De acuerdo con esta resolución, acabó por sentarse y, en francés, escribió la siguiente epÃstola:
Sir Reginald Front-de-Boeuf, con sus nobles y caballerosos aliados y confederados, no hace caso de las bravatas procedentes de esclavos, pastores y fugitivos de la ley. Si en verdad la persona que se hace llamar el Caballero Negro puede reclamar para sà los honores de la caballerÃa, deberÃa saber que le degrada aliarse con tales esbirros y por ello no tiene derecho alguno y no es tenido en cuenta por los buenos hombres de sangre noble. En lo referente a los prisioneros, os pedimos en nombre de la caridad cristiana que mandéis a un religioso para que les oiga en confesión y les reconcilie con Dios, ya que es nuestro inamovible propósito ejecutarlos mañana al amanecer. Expondremos sus cabezas en las almenas para demostrar a todo el mundo en cuán poca estima tenemos a aquellos que se han comprometido a rescatarlos. Por lo tanto, os requerimos para que mandéis a un clérigo para reconciliarles con Dios, con lo que les prestaréis el último servicio sobre la tierra.