Ivanhoe
Ivanhoe A lo cual Athelstane, que habÃa hecho un discurso más largo de lo que era en él habitual, no contestó. La conversación quedó interrumpida por la llegada de un maestresala, que anunció que un monje pedÃa permiso para entrar.
—¡En nombre de san Benito, prÃncipe de estos pedigüeños! —dijo Front-de-Boeuf—. ¿Se trata esta vez de un monje verdadero o de otro impostor? Registradle, esclavos, porque antes de consentir que seáis engañados por otro impostor os haré sacar los ojos y los sustituiré por carbones encendidos.
—Caiga sobre mà vuestra cólera, señor —dijo Giles—, si esta vez no se trata de un verdadero monje. Vuestro escudero Jocelyn le conoce muy bien y declara que es el hermano Ambrose, un monje que hace de criado al prior de Jorvaulx.
—Hazle pasar —dijo Front-de-Boeuf—. Lo más seguro es que nos traiga noticias de su alegre amo. Es probable que los demonios estén de fiesta y por lo tanto los monjes están fuera de servicio, ya que de este modo se pasean por el campo. Sacad a estos prisioneros y tú, sajón, piensa en todo lo que te hemos dicho.