Ivanhoe
Ivanhoe —Milores, por el resplandor de la frente de Nuestra Señora que os tengo por hombres sabios, osados y decididos. Y, sin embargo, despreciáis las riquezas, honores, placeres, todo lo que nuestra empresa prometÃa, justo en el momento en que podemos triunfar con un solo golpe atrevido.
—No os entiendo —dijo De Bracy—. Tan pronto como corra la nueva del regreso de Ricardo se encontrará al mando de un ejército y todo habrá acabado para nosotros. Os aconsejarÃa huir a Francia o pedir la protección de la reina madre.