Ivanhoe
Ivanhoe —¡Hago honor a ambas virtudes! —dijo Waldemar Fitzurse—. Y ya que no se puede hacer nada mejor, tomaré la dirección de esta empresa. Caros pagó mi padre, de todos modos, los elogios de un amigo celoso y además, la muestra de lealtad que dio a Enrique distaba mucho de parecerse a la que yo voy a llevar a cabo; porque más quisiera habérmelas con todos los santos del calendario que no enfrentarme a Ricardo Corazón de León lanza en ristre. De Bracy, en ti confÃo para mantener altos los ánimos de los que duden y también para proteger la persona del prÃncipe Juan. Si recibiera las noticias que confÃo en mandaros, nuestra empresa ya no será incierta. ¡Paje! Ve a mis aposentos y dile a mi armero que esté preparado. Diles también a Stephen Wetheral, a Broad Thoresby y a las tres lanzas de Spyinghow que se presenten de inmediato; y que el jefe de exploradores, Hugh Bardon, se persone también. Adiós, prÃncipe mÃo, hasta que los tiempos sean mejores —y asà diciendo, abandonó el aposento.
—Marcha para hacer prisionero a mi hermano —dÃjole el prÃncipe a De Bracy—; y con tan poco remordimiento como si fuera asunto que sólo afectara a la libertad de un hidalgo sajón. ConfÃo en que seguirá mis órdenes y tratará a la persona de nuestro querido Ricardo con el debido respeto —De Bracy contestó sólo con una sonrisa.