Ivanhoe
Ivanhoe —Delicada canción —dijo Wamba cuando hubieron terminado la estrofa—, y juro por mi capuchón que también encierra una hermosa moraleja. Acostumbraba a cantarla con Gurth, mi compañero de diversiones y, ahora, por la gracia de Dios y de su amo, transformado en un hombre libre. Una vez nos ganamos una buena azotaina porque estábamos tan compenetrados con la melodÃa que permanecimos en cama hasta dos horas después del amanecer, cantando la cantinela del dormir y del despertar. Desde entonces me duelen los huesos cada vez que pienso en la dichosa canción. Sin embargo, si he cantado la parte de Anna Marie ha sido sólo para daros gusto, señor.
El bufón empezó de nuevo otra balada, una especie de cómica cantinela a la cual el caballero, uniéndose a la tonada después de haberla aprendido, replicó de manera adecuada.
CABALLERO Y WAMBA
Llegaron tres hombres joviales del sur, el oeste y el norte,
cantando siempre este rondó
para conquistar a la viuda de Wycombe,
¿y por qué la viuda dirÃa que no?
El primero era caballero y venÃa de Tynedale,
cantando siempre este rondó.
Y sus padres, Dios nos salve, eran gente de gran prestigio,
¿y por qué la viuda dirÃa que no?