Ivanhoe
Ivanhoe —¡Éste fue un golpe felón! —exclamó el Caballero Negro cuando el corcel cayó a tierra arrastrándole.
Y en este momento, Wamba sopló el cuerno, porque los acontecimientos se habían desarrollado con tanta rapidez que no dispuso de tiempo para hacerlo antes. El repentino sonido hizo retroceder una vez más a los atacantes y Wamba, aunque muy mal armado, no dudó en precipitarse a ayudar a levantarse al Caballero Negro.
—¡Vergüenza sobre vosotros, infieles cobardes! —exclamó el de la armadura azul, que parecía ser el jefe de los asesinos—. ¿Huís del sonido vacío de un cuerno soplado por un bufón?