Ivanhoe
Ivanhoe —Lo haré —dijo el espectro con mucha compostura— cuando haya tomado aliento y cuando me deis tiempo. ¿Vivo, dices? Estoy tan vivo como pueda estarlo aquél que se ha alimentado de pan y agua durante tres dÃas que me han parecido tres siglos. ¡SÃ, pan y agua, padre Cedric! Por el cielo y todos los santos que allà moran, que no ha pasado por mi garganta mejor comida durante tres dÃas tan largos como tres vidas, y que sólo se debe a la divina providencia el que ahora esté aquà para contarlo.
—Pero, noble Athelstane, si yo mismo vi cómo el orgulloso templario os derribaba ya casi al final del ataque a Torquilstone —dijo el Caballero Negro—. ¡CreÃ, y Wamba asà lo relató, que vuestro cráneo se habÃa abierto hasta los dientes!