Ivanhoe
Ivanhoe —En mi opinión, amigo Cedric —dijo Wamba interrumpiendo—, si Ricardo Corazón de León hubiera sido lo suficientemente listo para pedir consejo a un loco, se hubiera quedado tranquilamente en casa con sus alegres tropas inglesas y hubiera dejado la reconquista de Jerusalén a cargo de los mismos caballeros que tanto han tenido que ver en su pérdida.
—Entonces, ¿no hay nadie en el ejército inglés que pueda compararse con los templarios ni hospitalarios? —dijo lady Rowena.
—Perdonadme, señora —replicó De Bois-Guilbert—, es cierto que el monarca inglés ha llevado a Palestina una hueste de valientes guerreros comparables en valentÃa tan sólo a aquellos cuyos pechos han sido una constante muralla para defender Tierra Santa.